Solo son palabras
martes, 17 de junio de 2014
sábado, 24 de noviembre de 2012
No pasa nada, solamente.
Solo son palabras, dicen algunos, son mentira, son verdad, nudos mentales, hechos palabras, narraciones, versos, palabras y poemas...
Si crees que la vida te decepciona, no fue ella
Ese peso de saber que tenes que cambiar, de que estás mal, pero no querés hacer nada, suena tan idiota como querer , como saber que está mal pero querer seguir haciéndolo.
Actuar más como cuerpo que alma.
Triste,
Idiota,
Y mientras más me undía en mis pensamientos,
más te recordaba día a día.
Pero ahora ya no importa,
ya nada tiene sentido,
Solo son palabras,
solo son mentiras,
no pasa nada,
son solo sentimientos,
Son solo recueros atorados en el nudo de mi garganta
son solo hechos infinitos,
abrazos fríos y vacíos de alma.
como cigarros sin sabor
miedo a sonar ridículo,
aunque ridículo sea el miedo
mejor guardemos nuestros sentimientos,
es inevitable,
nada pasa como se desea,
puede ser soledad,
puede ser simple estupidez,
puede ser simplemente ahogarse en un vaso con agua.
En fin, no hay.
Si crees que la vida te decepciona, no fue ella
Ese peso de saber que tenes que cambiar, de que estás mal, pero no querés hacer nada, suena tan idiota como querer , como saber que está mal pero querer seguir haciéndolo.
Actuar más como cuerpo que alma.
Triste,
Idiota,
Y mientras más me undía en mis pensamientos,
más te recordaba día a día.
Pero ahora ya no importa,
ya nada tiene sentido,
Solo son palabras,
solo son mentiras,
no pasa nada,
son solo sentimientos,
Son solo recueros atorados en el nudo de mi garganta
son solo hechos infinitos,
abrazos fríos y vacíos de alma.
como cigarros sin sabor
miedo a sonar ridículo,
aunque ridículo sea el miedo
mejor guardemos nuestros sentimientos,
es inevitable,
nada pasa como se desea,
puede ser soledad,
puede ser simple estupidez,
puede ser simplemente ahogarse en un vaso con agua.
En fin, no hay.
jueves, 28 de junio de 2012
Tenía ganas de escribir pero al parecer ya desaparecieron, esas ganas de liberar el alma, desarmarla y ponerla en letras, parte por parte, letra por letra. Pero para qué, todo será siempre lo mismo, atrapado entre el aburrimiento, la depresión, la mala costumbre de pensar demasiado las cosas, actuando como idiota y así.

Como aquel día en el que todos salimos en bicicleta a pasear por la ciudad, de noche. El tiempo pasaba, cada quien en su "onda" pensando en diferentes cosas, estaban los adultos casados pensando en sus esposas y en los hijos que tenían, las deudas que tenían que pagar, a la hora que se tenían que despertar y otras cosas; estaban los niños pequeños con sus bicicletas nuevas, las cuales tenían luces para que todos los vieran, pensando siempre que tenían la mejor bici del mundo; estaban también algunos adolescentes, pensando en varias cosas, la mayoría no tenía relevancia, estupideces, y cosas así, pero claro, para ellos eso era importante; aparte estaban los ancianos, los que salian en bici nada más para cambiar la rutina diaria de no hacer nada, querían algo diferente, buscando revivir viejos tiempos, queriendo sentirse jóvenes de nuevo, deseando cumplir las metas que no pudieron cumplir en sus años pasados, cada quien en su "onda", distraídos, queriendo reflexionar, queriendo salir de la rutina, de la triste monotonía que se vive día a día.

Todo es un malentendido, todo no es nada más que un simple error, la persona incorrecta, en el momento incorrecto, buenos deseos, malas motivaciones, nada nunca es suficiente, todo está mal, un día me dijeron que estar triste era solo para las personas débiles, y les creí, luego me di cuenta que, somos humanos, estamos hechos para ser un poco de todo, no somos nada perfecto, caemos en creer que todo lo hacemos mal. Siempre pensé que nací en el lugar equivocado, en el momento equivocado, con las personas equivocadas, ese maldito sentimiento de ser demasiado diferente, ese miedo a no "encajar" en eso que llaman "sociedad", el miedo a no ser "aceptado", el miedo a no ser "normal", luego me di cuenta de que no necesitaba "encajar" entre nadie, ni era necesario ser "aceptado" por todos, y que las personas que no eran "normales" eran las mejores que pertenecían a la "sociedad", vivimos en un mundo donde se cree y vive en la mentira, un mundo en el que es más "normal" el que en realidad es perfecto, criticamos y juzgamos como si fuéramos los más perfectos.
Yo aprendí a que no me tiene que importar.

Amanece y atardece, y se vé igual.


Diferentes culturas, diferentes religiones, pero somos los mismos.

Diferentes trabajos, pero todos dignos.


Podremos vernos raros, pero somos los mismos.

Podremos sentirnos solos y tristes... Pero nunca lo estamos.
Nacimos para ser sociales, para divertirnos, para ser felices.
Haciendo lo que nos gusta

Porque siempre tendremos a nuestros amigos.

Apoyándonos

Todos somo uno, todos somos lo mismo, todos actuamos en conjunto para llegar a ser algo grande. En la vida no estamos solos, estamos acompañados por los demás, en conjunto somos mejores, como los granos de café, uno solo no hace mucho, pero varios juntos, hacen una gran taza de café.
Como aquel día en el que todos salimos en bicicleta a pasear por la ciudad, de noche. El tiempo pasaba, cada quien en su "onda" pensando en diferentes cosas, estaban los adultos casados pensando en sus esposas y en los hijos que tenían, las deudas que tenían que pagar, a la hora que se tenían que despertar y otras cosas; estaban los niños pequeños con sus bicicletas nuevas, las cuales tenían luces para que todos los vieran, pensando siempre que tenían la mejor bici del mundo; estaban también algunos adolescentes, pensando en varias cosas, la mayoría no tenía relevancia, estupideces, y cosas así, pero claro, para ellos eso era importante; aparte estaban los ancianos, los que salian en bici nada más para cambiar la rutina diaria de no hacer nada, querían algo diferente, buscando revivir viejos tiempos, queriendo sentirse jóvenes de nuevo, deseando cumplir las metas que no pudieron cumplir en sus años pasados, cada quien en su "onda", distraídos, queriendo reflexionar, queriendo salir de la rutina, de la triste monotonía que se vive día a día.
Todo es un malentendido, todo no es nada más que un simple error, la persona incorrecta, en el momento incorrecto, buenos deseos, malas motivaciones, nada nunca es suficiente, todo está mal, un día me dijeron que estar triste era solo para las personas débiles, y les creí, luego me di cuenta que, somos humanos, estamos hechos para ser un poco de todo, no somos nada perfecto, caemos en creer que todo lo hacemos mal. Siempre pensé que nací en el lugar equivocado, en el momento equivocado, con las personas equivocadas, ese maldito sentimiento de ser demasiado diferente, ese miedo a no "encajar" en eso que llaman "sociedad", el miedo a no ser "aceptado", el miedo a no ser "normal", luego me di cuenta de que no necesitaba "encajar" entre nadie, ni era necesario ser "aceptado" por todos, y que las personas que no eran "normales" eran las mejores que pertenecían a la "sociedad", vivimos en un mundo donde se cree y vive en la mentira, un mundo en el que es más "normal" el que en realidad es perfecto, criticamos y juzgamos como si fuéramos los más perfectos.
Yo aprendí a que no me tiene que importar.
Amanece y atardece, y se vé igual.
Diferentes culturas, diferentes religiones, pero somos los mismos.
Diferentes trabajos, pero todos dignos.
Podremos vernos raros, pero somos los mismos.
Podremos sentirnos solos y tristes... Pero nunca lo estamos.
Nacimos para ser sociales, para divertirnos, para ser felices.
Haciendo lo que nos gusta
Porque siempre tendremos a nuestros amigos.
Apoyándonos
Todos somo uno, todos somos lo mismo, todos actuamos en conjunto para llegar a ser algo grande. En la vida no estamos solos, estamos acompañados por los demás, en conjunto somos mejores, como los granos de café, uno solo no hace mucho, pero varios juntos, hacen una gran taza de café.
lunes, 16 de abril de 2012
¿Es necesario?
Tan fácil como sentarse sobre la puta soledad y reflexionar,
un cigarro fumar, y todo olvidar.
Sentarse sobre los recuerdos y ver a la gente "cambiar"
Preocuparse por unos, mientras que a esos les has de pelar,
pensar en otros mientras otros piensan en otros y así.
Amar termina siendo desperdiciar,
todo algún día va a terminar,
la gente cree que todo para siempre va a durar, y así,
pero ni "siempre" dura para-siempre...
Solo para no morir,
lo único que me queda es escribir,
la gente me dice que de esto no se puede vivir...
¿A quien le importa lo que diga la demás gente si se es feliz?
"Ama y haz lo que quieras" decía San Agustín...
Pensamientos grises,
personas felices.
Gente idiota,
una sociedad...
Escribir para vivir,
soñar para volar,
hablarte para amarte,
Escribirte, soñarte y amarte.
Todas en conjunto una locura,
al final siempre paran siendo una maldita tortura.
Contigo haría de la fantasía, realidad,
la luz oscuridad.
Aquél cerote escribía y soñaba una cosa,
la realidad era otra,
era pobre e idiota.
¿Nadie?
Íbamos marchando todos,
en un camino que flotaba en el cielo.
Al lado del camino habían alas que lo sostenían.
Íbamos a ningún lugar,
a encontrarnos con nadie,
no sabíamos lo que hacíamos,
sin embargo ahí seguíamos,
todos eramos capaces de razonar,
pero nadie lo hacía,
unos cuantos decidieron salir de esa aparente monotonía
y saltaron al vacío,
caían y caían y no llegaban a ninguna parte,
sin tiempo ni espacio,
estábamos todos.
Mujeres y hombres
en parejas todos,
aparentemente amándose.
Sobre el puente solamente la mitad de las personas amaban,
un hombre, una mujer, un hombre, una mujer, y así,
uno aparentaba amar, y el otro lo hacia en realidad,
uno de ellos pensó:
"Si ella supiera, oh momento, naah, olvidenlo".
Nada tenía sentido, las cosas eran así porque sí y ya.
Mientras unos pensamos en otros, otros piensan en otros y así.
Aparentemente predestinados poque nadie hace nada para acabar con la monotonía,
los que intentan terminar con la monotonía,
al final se vuelven monótonos
Murieron todos y no quedó nada de nadie,
nunca hubo nada,
y al parecer nadie existió..
sábado, 31 de marzo de 2012
Tan solo una despedida
Lo vacío que se siente escribir al intentar encontrar la felicidad en esto.
A veces olvido por qué es que escribo, y otras veces me llega a la mente como un cohete a la luna, así de frecuente, alguna idea, algún sentimiento, algún acontecimiento que se pueda plasmar en forma de metáfora escrita y así para poder desahogarme o entretenerme.
Iba caminando por la calle, después de tener una confusa conversación con mi novia, cuando de repente, un sentimiento tan desconocido como el fondo del mar se recostaba sobre mi pensamiento, tan extraño, que mis ganas por conocerlo no le permitían a mi razón reflexionar acerca de algo más... Comencé a sentirme mal, mi cabeza me dolía, sentía que mi corazón palpitaba de una manera inusual. Fue entonces cuando recordé aquellas palabras y silencios de ella, la manera en que actuaba, yo tan cariñoso, ella tan "alejate", yo tan "te amo", ella tan "yo también", yo tan "¿Te pasa algo malo?", ella tan "Nahh, no es nada". Algo frío se encontraba en ella, algo así como tristeza y temor, pero nada de amor.
Eran como las nueve de la noche, había frío, la luna llena alumbraba toda la calle del arco de una manera tan romántica y melancólica a la vez, las calles vacías y frías dejaban ver el perfecto contraste de azul y negro que formaban las sombras y la luz de la luna, iba yo en busca de una tienda abierta para comprar unos cigarros, necesitaba ya la nicotina, después de unos cuantos meses de no fumar, algo hizo que despertaran mis ganas por volverme a "relajar" fumando, el hecho de que no me sentía así de solo en ese momento, como era antes de que comenzáramos a ser novios tal vez, no sé, lo único que quería eran unos putos cigarros y lograr reflexionar acerca de qué significaban aquellos silencios, aquellas palabras, aquellos gestos tan fríos. Llegué a la tienda, pedí dos cigarros, una cajetilla fósforos y un jugo de mango, me senté en la acera frente a la tienda, encendí el primer cigarro, el humo pasando por mi garganta, llegando a los pulmones, la nicotina haciendo efecto, luego de tanto tiempo sin fumar, ese primer jalón se sintió como un trago de agua en un desierto, en fin, el cigarro se consumía y yo pensando, "¿Habré hecho algo mal?, ¿Habré actuado como idiota durante todo el día y no me di cuenta?, no importa, mañana le preguntaré", terminé mi cigarro, y comencé a tomarme mi jugo de mango mientras caminaba hacia mi casa que quedaba a unas cuantas cuadras de donde me encontraba, llegando a mi casa, antes de abrir la puerta me pregunté "¿Y el otro cigarro? ¿Lo habré dejado tirado?, seré de idiota" entré a mi casa y me dormí esperando poder tener respuestas al día siguiente, sin imaginarme lo que estaba por pasar dentro de unas horas.
Amaneció, desperté gracias al sonido de los malditos perros de la vecindad que tienen la puta costumbre de ladrar todos los días aproximadamente a las seis la mañana como que por ganas de chingar y ya, salí de la cama y el frío del piso ayudó a despertarme, llegué a la cocina, puse la cafetera y en lo que estaba listo el café, me metí a bañar, como cosa extraña no cayó agua caliente, al parecer el calentador decidió chingarse ese preciso día que no había comenzado bien, no había de otra que hacerle huevos y bañarse así, salí de bañarme esperando que el café hubiera salido bueno, lastimosamente estaba cagado, sabia algo así como a agua de calcetín, una mierda de café, me lavé los dientes y salí de la casa esperando poder hablar con mi novia para poder hablar del por qué de todo lo que había pasado el día anterior, o si era nada más yo el que lo había malinterpretado todo.
Caminando por la calle, ya un poco cerca del restaurante a lo lejos se miraba una gran agrupación de gente, al parecer estaban observando algo, muy curiosos, los que pasaban cerca llegaban a intentar ver que era lo que estaba pasando, así que decidí ir a ver yo también al parecer habían atropellado a una persona, muy extraño, "eso no suele pasar en la Antigua" pensé, y seguí caminando hacia el restaurante. Habíamos quedado de juntarnos en un restaurante a las ocho y media para desayunar juntos, como de costumbre llegué un poco más temprano, para esperarla en vez de hacerla esperar. Eran las ocho y veinte cuando estaba yo en el restaurante, pensando la manera en la que le podía preguntar por qué estaba así el día anterior sin ofenderla o hacerla sentir mal, llegó la hora en que ella se suponía y tenia que llegar, pero ella no estaba ahí, pasaron quince minutos y ni si quiera un mensaje diciendo "ya voy, me atrasé unos minutos" o algo por el estilo, pasó una hora y me extrañó que no hubiera llegado ya, ella no había faltado ni llegado tarde en ninguna ocasión en la que quedáramos de juntarnos, así que decidí ir hacia su casa, pensé que tal vez ni siquiera había despertado porque olvidó poner el despertador o algo por el estilo, esas cosas que suelen pasar.
Caminaba por la calle, el ambiente estaba fresco, habían unas cuantas personas corriendo con ropa deportiva por las calles, pasaban mujeres vestidas con ropa típica vendiendo pulseras y demás cosas, todo muy tranquilo, llegué a su casa, toqué el timbré, su madre contestó y preguntó quién era, le respondí: "Soy Andrés, vengo a buscar a Melissa" ella me dijo que Melissa había salido a las ocho en punto a desayunar conmigo, me mencionó también que había estado llorando en la noche y me preguntó si sabía pasado algo, y le respondí que no un poco extrañado y confuso, me despedí, pensé "ella está ahí adentro y no quiere hablar conmigo, está bien, le daré tiempo y espacio para que se tranquilice y podamos hablar", como tenía ya pagados los desayunos en el restaurante decidí regresar y desayunar aunque sea solo, caminando de regreso al restaurante pasando por la zona en la que habían atropellado a la persona, un paramédico se acerco a mí y me dijo "¿Vos conocés a esta mujer, a la que atropellaron?" en ese momento sentí como si todo se hubiese caído, un paralizante escalofrío se apoderó de mi espalda y todo mi cuerpo, las piernas y los brazos me temblaban, me comencé a sentir muy débil; el paramédico me enseño la licencia de mi novia, "Es ella" le dije mientras una fría y rota lágrima rodaba por mi mejilla, al mismo tiempo le dije, "¿Cómo sabe que yo la conozco?" me dijo que lo acompañara, me llevó a la ambulancia donde había una caja, al parecer de mi novia, con muchos papeles una foto mía con mi nombre escrito en la parte de atrás que le había enviado ya hace mucho tiempo, además había una carta con la fecha de ese día en el que ese fatal evento ocurrió, el paramédico me dejó solo para que la leyera.
Terminé de leer la carta y no pude contener mi llanto, mi novia me iba a dejar ese mismo día, en la carta ella escribió:
"Andrés, una de las personas más especiales con la que he convivido grandes momentos en mi vida, te escribí esta carta y la dejé en el restaurante porque no creo tener las fuerzas para poder hacer esto en persona, te amo mucho y no quiero que sufras nada por mi culpa y puedas disfrutar tu vida, hace un tiempo me diagnosticaron una enfermedad que no me permitirá vivir 3 años más, como tu eres una gran persona y te amo tanto no puedo continuar contigo, no se si me seguirías amando a pesar de esta enfermedad, nadie quiere amar a alguien que es imperfecto, nadie quiere amar a alguien que está enfermo, te amo con todo mi corazón, no te imaginas, cada momento que paso junto a ti vale más que cualquier cosa en este planeta, cada abrazo que te doy me da tanta seguridad, cada beso, cada verso, cada mirada, cada poema que hemos compartido, todo ha valido demasiado, y por eso es que quiero que sepas que no he amado a nadie tanto como a ti en esta vida, fuiste la primera persona que amé y serás la ultima, es por eso que ayer estaba así, estaba triste porque no te podría volver a ver otra vez, por eso me porté así, no sabía que hacer, por eso hoy te entrego todas las cartas que me enviaste, todos los regalos y fotos que me diste, todo te lo regreso, no lo necesito hacia donde voy, te recordaré toda la vida, e incluso el día de mi muerte, estarás en mi pensamiento, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, aunque nunca te logre olvidar, espero y tu si puedas y conozcas a alguien sin problemas y te haga feliz.
Te amo.
Att: Melissa."
Terminé de leer la carta, mis ojos no paraban de soltar frías lágrimas, mi garganta hecha un nudo, mi corazón hecho polvo, mis ganas de vivir en cero, regresé a mi casa corriendo para poder llorar tranquilo y solo, al llegar había una nota que decía: "Todo está bien aquí en el otro mundo... ya no te preocupes por mí."
A veces olvido por qué es que escribo, y otras veces me llega a la mente como un cohete a la luna, así de frecuente, alguna idea, algún sentimiento, algún acontecimiento que se pueda plasmar en forma de metáfora escrita y así para poder desahogarme o entretenerme.
Iba caminando por la calle, después de tener una confusa conversación con mi novia, cuando de repente, un sentimiento tan desconocido como el fondo del mar se recostaba sobre mi pensamiento, tan extraño, que mis ganas por conocerlo no le permitían a mi razón reflexionar acerca de algo más... Comencé a sentirme mal, mi cabeza me dolía, sentía que mi corazón palpitaba de una manera inusual. Fue entonces cuando recordé aquellas palabras y silencios de ella, la manera en que actuaba, yo tan cariñoso, ella tan "alejate", yo tan "te amo", ella tan "yo también", yo tan "¿Te pasa algo malo?", ella tan "Nahh, no es nada". Algo frío se encontraba en ella, algo así como tristeza y temor, pero nada de amor.
Eran como las nueve de la noche, había frío, la luna llena alumbraba toda la calle del arco de una manera tan romántica y melancólica a la vez, las calles vacías y frías dejaban ver el perfecto contraste de azul y negro que formaban las sombras y la luz de la luna, iba yo en busca de una tienda abierta para comprar unos cigarros, necesitaba ya la nicotina, después de unos cuantos meses de no fumar, algo hizo que despertaran mis ganas por volverme a "relajar" fumando, el hecho de que no me sentía así de solo en ese momento, como era antes de que comenzáramos a ser novios tal vez, no sé, lo único que quería eran unos putos cigarros y lograr reflexionar acerca de qué significaban aquellos silencios, aquellas palabras, aquellos gestos tan fríos. Llegué a la tienda, pedí dos cigarros, una cajetilla fósforos y un jugo de mango, me senté en la acera frente a la tienda, encendí el primer cigarro, el humo pasando por mi garganta, llegando a los pulmones, la nicotina haciendo efecto, luego de tanto tiempo sin fumar, ese primer jalón se sintió como un trago de agua en un desierto, en fin, el cigarro se consumía y yo pensando, "¿Habré hecho algo mal?, ¿Habré actuado como idiota durante todo el día y no me di cuenta?, no importa, mañana le preguntaré", terminé mi cigarro, y comencé a tomarme mi jugo de mango mientras caminaba hacia mi casa que quedaba a unas cuantas cuadras de donde me encontraba, llegando a mi casa, antes de abrir la puerta me pregunté "¿Y el otro cigarro? ¿Lo habré dejado tirado?, seré de idiota" entré a mi casa y me dormí esperando poder tener respuestas al día siguiente, sin imaginarme lo que estaba por pasar dentro de unas horas.
Amaneció, desperté gracias al sonido de los malditos perros de la vecindad que tienen la puta costumbre de ladrar todos los días aproximadamente a las seis la mañana como que por ganas de chingar y ya, salí de la cama y el frío del piso ayudó a despertarme, llegué a la cocina, puse la cafetera y en lo que estaba listo el café, me metí a bañar, como cosa extraña no cayó agua caliente, al parecer el calentador decidió chingarse ese preciso día que no había comenzado bien, no había de otra que hacerle huevos y bañarse así, salí de bañarme esperando que el café hubiera salido bueno, lastimosamente estaba cagado, sabia algo así como a agua de calcetín, una mierda de café, me lavé los dientes y salí de la casa esperando poder hablar con mi novia para poder hablar del por qué de todo lo que había pasado el día anterior, o si era nada más yo el que lo había malinterpretado todo.
Caminando por la calle, ya un poco cerca del restaurante a lo lejos se miraba una gran agrupación de gente, al parecer estaban observando algo, muy curiosos, los que pasaban cerca llegaban a intentar ver que era lo que estaba pasando, así que decidí ir a ver yo también al parecer habían atropellado a una persona, muy extraño, "eso no suele pasar en la Antigua" pensé, y seguí caminando hacia el restaurante. Habíamos quedado de juntarnos en un restaurante a las ocho y media para desayunar juntos, como de costumbre llegué un poco más temprano, para esperarla en vez de hacerla esperar. Eran las ocho y veinte cuando estaba yo en el restaurante, pensando la manera en la que le podía preguntar por qué estaba así el día anterior sin ofenderla o hacerla sentir mal, llegó la hora en que ella se suponía y tenia que llegar, pero ella no estaba ahí, pasaron quince minutos y ni si quiera un mensaje diciendo "ya voy, me atrasé unos minutos" o algo por el estilo, pasó una hora y me extrañó que no hubiera llegado ya, ella no había faltado ni llegado tarde en ninguna ocasión en la que quedáramos de juntarnos, así que decidí ir hacia su casa, pensé que tal vez ni siquiera había despertado porque olvidó poner el despertador o algo por el estilo, esas cosas que suelen pasar.
Caminaba por la calle, el ambiente estaba fresco, habían unas cuantas personas corriendo con ropa deportiva por las calles, pasaban mujeres vestidas con ropa típica vendiendo pulseras y demás cosas, todo muy tranquilo, llegué a su casa, toqué el timbré, su madre contestó y preguntó quién era, le respondí: "Soy Andrés, vengo a buscar a Melissa" ella me dijo que Melissa había salido a las ocho en punto a desayunar conmigo, me mencionó también que había estado llorando en la noche y me preguntó si sabía pasado algo, y le respondí que no un poco extrañado y confuso, me despedí, pensé "ella está ahí adentro y no quiere hablar conmigo, está bien, le daré tiempo y espacio para que se tranquilice y podamos hablar", como tenía ya pagados los desayunos en el restaurante decidí regresar y desayunar aunque sea solo, caminando de regreso al restaurante pasando por la zona en la que habían atropellado a la persona, un paramédico se acerco a mí y me dijo "¿Vos conocés a esta mujer, a la que atropellaron?" en ese momento sentí como si todo se hubiese caído, un paralizante escalofrío se apoderó de mi espalda y todo mi cuerpo, las piernas y los brazos me temblaban, me comencé a sentir muy débil; el paramédico me enseño la licencia de mi novia, "Es ella" le dije mientras una fría y rota lágrima rodaba por mi mejilla, al mismo tiempo le dije, "¿Cómo sabe que yo la conozco?" me dijo que lo acompañara, me llevó a la ambulancia donde había una caja, al parecer de mi novia, con muchos papeles una foto mía con mi nombre escrito en la parte de atrás que le había enviado ya hace mucho tiempo, además había una carta con la fecha de ese día en el que ese fatal evento ocurrió, el paramédico me dejó solo para que la leyera.
Terminé de leer la carta y no pude contener mi llanto, mi novia me iba a dejar ese mismo día, en la carta ella escribió:
"Andrés, una de las personas más especiales con la que he convivido grandes momentos en mi vida, te escribí esta carta y la dejé en el restaurante porque no creo tener las fuerzas para poder hacer esto en persona, te amo mucho y no quiero que sufras nada por mi culpa y puedas disfrutar tu vida, hace un tiempo me diagnosticaron una enfermedad que no me permitirá vivir 3 años más, como tu eres una gran persona y te amo tanto no puedo continuar contigo, no se si me seguirías amando a pesar de esta enfermedad, nadie quiere amar a alguien que es imperfecto, nadie quiere amar a alguien que está enfermo, te amo con todo mi corazón, no te imaginas, cada momento que paso junto a ti vale más que cualquier cosa en este planeta, cada abrazo que te doy me da tanta seguridad, cada beso, cada verso, cada mirada, cada poema que hemos compartido, todo ha valido demasiado, y por eso es que quiero que sepas que no he amado a nadie tanto como a ti en esta vida, fuiste la primera persona que amé y serás la ultima, es por eso que ayer estaba así, estaba triste porque no te podría volver a ver otra vez, por eso me porté así, no sabía que hacer, por eso hoy te entrego todas las cartas que me enviaste, todos los regalos y fotos que me diste, todo te lo regreso, no lo necesito hacia donde voy, te recordaré toda la vida, e incluso el día de mi muerte, estarás en mi pensamiento, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo, aunque nunca te logre olvidar, espero y tu si puedas y conozcas a alguien sin problemas y te haga feliz.
Te amo.
Att: Melissa."
Terminé de leer la carta, mis ojos no paraban de soltar frías lágrimas, mi garganta hecha un nudo, mi corazón hecho polvo, mis ganas de vivir en cero, regresé a mi casa corriendo para poder llorar tranquilo y solo, al llegar había una nota que decía: "Todo está bien aquí en el otro mundo... ya no te preocupes por mí."
viernes, 30 de marzo de 2012
Tú.
¿Acaso puedes escuchar a mi corazón gritar tu nombre?
¿Acaso sabes lo que se siente amarte?
¿Acaso sientes lo que siento?
¿Sabes lo que se siente escuchar una canción y pensarte?
Siempre es como que te veo, me ves, nos perdemos entre miradas, tan solo unos cuantos segundos, y nos hablamos con los ojos, siento que los dos nos gustamos, pero a veces siento que nada más yo te gusto o algo así y es extraño este sentimiento que no entiendo...
Pero otras veces siento que yo no te gusto, sino que solo yo te amo y así, es como que extraño, este maldito sentimiento.
No es bueno hacerse ilusiones y esas cosas,
no es bueno fantasear por mucho tiempo, ya que el maldito regreso a la realidad a veces puede doler, puede doler haberse creído esa fantasía, ese sueño, eso falso, y sufrir solamente por algo que se imaginó, es una mierda verdad?
¿Puedes escuchar a mi corazón gritar tu nombre,
ahogado en llantos diciendote que te amo,
que te extraño, que muero por abrasarte y por pasar cada momento de mi vida junto a tu lado?
Mis ojos ahora parecen cataratas que ciegan mi mirada,
No entiendo que es lo que siento, no entiendo en qué creia cuando creí que te gustaba,
una falsa realidad inventada por mi cabeza, por las palabras que me decías, por la manera en que me mirabas, por la manera en que me abrazabas, por la manera en que no quieras soltame cuando tenia que irme, por los momentos que pasamos, por el mutuo cariño que nos teniamos, no se si me engañabas, o simplemente me quieres demasiado pero hasta ahí, "ni el amor es para siempre" me decían, pero no me imaginé que ese tiempo sería tan corto, y en este es el momento en el que me arrepiento de haber hecho muchas de las cosas que hice antes, de no haber aprovechado el tiempo a tu lado, de no haber hecho tantas cosas, de los momentos que me perdí. ¿Alguna vez me amaste en realidad? ¿Acaso alguna vez te sentiste como yo en este maldito momento de desesperación en el que lo unico que se necesita es un abrazo o un simple "hola te aprecio mucho" algo por el estilo?
No se, fui demasiado idiota al pensar que toda esa fantasía inventada por mi mente alguna vez fue realidad.
Se puede sonreír, pero hay que recordar que es una simple expresión FÍSICA.
Espero que no hayas sentido esto, que siento, ninguna vez.
30/03/2012 08:11 p.m hecho mierda y así.
¿Acaso sabes lo que se siente amarte?
¿Acaso sientes lo que siento?
¿Sabes lo que se siente escuchar una canción y pensarte?
Siempre es como que te veo, me ves, nos perdemos entre miradas, tan solo unos cuantos segundos, y nos hablamos con los ojos, siento que los dos nos gustamos, pero a veces siento que nada más yo te gusto o algo así y es extraño este sentimiento que no entiendo...
Pero otras veces siento que yo no te gusto, sino que solo yo te amo y así, es como que extraño, este maldito sentimiento.
No es bueno hacerse ilusiones y esas cosas,
no es bueno fantasear por mucho tiempo, ya que el maldito regreso a la realidad a veces puede doler, puede doler haberse creído esa fantasía, ese sueño, eso falso, y sufrir solamente por algo que se imaginó, es una mierda verdad?
¿Puedes escuchar a mi corazón gritar tu nombre,
ahogado en llantos diciendote que te amo,
que te extraño, que muero por abrasarte y por pasar cada momento de mi vida junto a tu lado?
Mis ojos ahora parecen cataratas que ciegan mi mirada,
No entiendo que es lo que siento, no entiendo en qué creia cuando creí que te gustaba,
una falsa realidad inventada por mi cabeza, por las palabras que me decías, por la manera en que me mirabas, por la manera en que me abrazabas, por la manera en que no quieras soltame cuando tenia que irme, por los momentos que pasamos, por el mutuo cariño que nos teniamos, no se si me engañabas, o simplemente me quieres demasiado pero hasta ahí, "ni el amor es para siempre" me decían, pero no me imaginé que ese tiempo sería tan corto, y en este es el momento en el que me arrepiento de haber hecho muchas de las cosas que hice antes, de no haber aprovechado el tiempo a tu lado, de no haber hecho tantas cosas, de los momentos que me perdí. ¿Alguna vez me amaste en realidad? ¿Acaso alguna vez te sentiste como yo en este maldito momento de desesperación en el que lo unico que se necesita es un abrazo o un simple "hola te aprecio mucho" algo por el estilo?
No se, fui demasiado idiota al pensar que toda esa fantasía inventada por mi mente alguna vez fue realidad.
Se puede sonreír, pero hay que recordar que es una simple expresión FÍSICA.
Espero que no hayas sentido esto, que siento, ninguna vez.
30/03/2012 08:11 p.m hecho mierda y así.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)